Fran Rubio se despide del primer equipo con una carta a la familia arlequinada

12 mayo, 2026

 

Como muchos de vosotros ya sabéis, el año que viene no continuaré como entrenador del primer equipo.

Como suele pasar en este tipo de escritos, uno nunca sabe muy bien por dónde empezar. Y es difícil encontrar las palabras adecuadas para expresar todo lo que he vivido durante estos tres años a vuestro lado.

Volví a entrenar a mi casa por muchos motivos. Principalmente, por mi padre. Por la posibilidad de volver a vivir y recordar todos aquellos años en los que hablábamos de soñar con un proyecto, de soñar con la vida, y de poder hacerlo de nuevo junto a él, igual que cuando entrenaba en el fútbol base del club.

También volví por Júlia, mi hija, que me dio estabilidad, fuerza y una nueva manera de mirar la vida. Y, por supuesto, por la oportunidad de volver a trabajar junto a muchas personas que, a lo largo de los años, han construido el mejor club de barrio del mundo: compañeros, amigos y familia.

Cuando llegué al equipo me propuse dos objetivos. El primero, que el primer equipo fuera el mejor ejemplo posible de lo que significa jugar en el Can Vidalet. Porque el cómo importa. Y mucho. El segundo, ayudar al club a llegar donde nunca antes había llegado.

Creo que el equipo, durante todos estos años y sin excepción, nunca ha dejado de trabajar ni de representar lo que significa defender este escudo: esfuerzo, trabajo, solidaridad y orgullo por quienes somos y por lo que hacemos.

En el último partido lo volvimos a hacer. Pero no nos alcanzó para conseguir el objetivo deportivo que todos teníamos en mente. Aun así, en medio de la tristeza, me quedo con la reacción de toda la afición. Enseguida nos hicisteis saber que sí, que este equipo os representaba. Aunque muchos teníais lágrimas en los ojos, nos disteis vuestro apoyo y vuestro cariño.

Y creo que ese será uno de los recuerdos más bonitos que me llevaré para siempre. Siempre os estaré agradecido por ello.

La alegría en el fútbol muchas veces es fugaz. Hace un año, el trabajo de todos nos hizo tocar el cielo y vivir momentos que quedarán para siempre en nuestra memoria. El dinero puede comprar muchas cosas, pero lo que vivimos allí —un equipo, un barrio y una familia haciendo historia— no se compra. Se siente, se vive y se guarda para siempre.

Durante estos tres años he intentado darlo todo. Con aciertos y errores, con momentos buenos y difíciles, pero siempre con la voluntad de estar a la altura de lo que este club significa para mí.

Porque entrenar al equipo de mi vida nunca ha sido un trabajo más. Ha sido una responsabilidad enorme, un privilegio y, sobre todo, una manera de devolver una pequeña parte de todo lo que este club me ha dado.

Gracias a todos los jugadores que han formado parte de este viaje. Gracias por vuestra entrega, vuestra confianza y vuestra manera de competir. Veros jugar ha sido un espectáculo, y veros empujar en los momentos difíciles, un auténtico privilegio. Habéis hecho historia y ya sois historia de este club.

Gracias también al staff y a todas las personas que nos han ayudado para que todo esto fuera posible. A quienes han estado cada día, muchas veces lejos del foco, trabajando, acompañando, cuidando y empujando para que el equipo pudiera competir de la mejor manera.

Todas las historias tienen un final, y la mía como primer entrenador ha llegado hasta aquí. Pero la historia de este equipo y de este club todavía está por escribir.

Y estoy convencido de que lo mejor está por venir.

Gracias.

Fran Rubio

SOBRE NOSOTROS

Escudo_cuadrado200x200

Web Oficial del CF Can Vidalet, Fundado en Esplugues de Llobregat en 1966 por Manuel Juan Magdaleno de Heras.